Los colombianos y los candidatos
De las dinámicas políticas actuales, los ciudadanos podríamos preguntarnos que tanto reflejan de nosotros los candidatos. De nuestro carácter como colombianos, de nuestras familias en tanto lo son, de nuestros desafíos en tanto los que han resuelto. Pero también desde la definición global de las democracias y lo que podríamos perder si solamente hacemos caso a lo que nos indiquen las redes sociales cada día.

La trayectoria y vida de nuestros padres ha definido en parte nuestras concepciones políticas, igual sucede con los candidatos, que como todos, somos los nombres y apellidos de un país complejo pero con resultados destacados en varios frentes y sectores.
Para estar cercanos, distantes, profundamente comprometidos, tremendamente apáticos o constructores de nuevos conceptos y preguntas frente a las cosas, somos un poco más o menos políticos gracias a las dinámicas de cada uno de nuestros hogares. En tanto familias, contexto y realidades, los candidatos son una muestra de la Colombia que busca cambiar con audacia de resultados, sin descuidar el respeto la división de poderes y estabilidad a las dinámicas de la economía y los ciudadanos.
Y en la interacción como ciudadanos frente al poder, estamos aveces ausentes, a veces críticos, la mayoría de las veces indiferentes y en tiempos recientes, las dinámicas tecnológicas y políticas nos preguntan que tan transaccionales o que tan idealistas, o que tan dispuestos estamos a no preocuparnos por nada, dejar que nos digan lo que tenemos que hacer en cada momento y simplemente esperar un liderazgo simplista que nos resuelva todo.
Las políticas y los políticos nos definen como sociedades. Las primeras las hacen los expertos y las segundas los que consiguen los votos y eligen equipos a la altura de las responsabilidades que han adquirido al ganar las elecciones. Cúales de nuestros candidatos podrían conformar buenos equipos de expertos a la altura de los ciudadanos a los que se deben con seriedad?.
A continuación un análisis de cada candidato desde una perspectiva ciudadana, resaltando en algunos casos, los principales logros que de cada gestión registra la Inteligencia Artificial.
Juan Manuel Galán Pachón
Juan Manuel Galán, director del nuevo liberalismo, representa la convergencia de la formación intelectual, la experiencia política y las dinámicas sociológicas que han marcado la historia de nuestro país.
Al ser hijo de Luis Carlos Galán, asesinado por el narcotráfico en 1989, se ha dado a la tarea de comprender, transmitir y deconstruir las dinámicas y el papel de las instituciones en torno a la violencia del narcotráfico. Su gestión ha estado asociada a la formulación de políticas y el desarrollo de institucionalidad y proyectos de ley que prioricen el fortalecimiento de las fuerzas armadas, la promoción a la legalidad y una reforma estructural de la política de drogas.
Representa una visión desde muchas perspectivas de la política antidrogas, que va desde las maneras de organizar mejor las fuerzas militares hasta la promoción al desarrollo de la cadena de valor del cannabis, en un enfoque que defiende la transición de un modelo puramente prohibitivo a uno regulado y enfocado en la salud pública y la lucha anticorrupción, atacando la cadena logística de los insumos químicos del narcotráfico.
De cara a las elecciones actuales, Galán propone poner fin a la política de "Paz Total" del gobierno actual, argumentando que ha favorecido a estructuras criminales. Propone cesar las negociaciones políticas con grupos dedicados al narcotráfico y aplicar el sometimiento a la justicia o la extradición. Plantea recuperar el orden mediante la profesionalización de la Policía, el uso de inteligencia artificial para combatir el hurto y la extorsión, y el fortalecimiento de la vigilancia aérea y satelital.
Juan Carlos Pinzón Bueno
Representa una combinación del espíritu de la tecnocracia con un liderazgo fuerte de centro derecha, que aplicada a la solución de problemas complejos de Colombia le ha permitido ser un economista ministro de defensa en el gobierno de Juan Manuel Santos y a la vez embajador en los Estados Unidos durante el Gobierno de Iván Duque.
Ha caracterizado el espíritu meritocrático de las clases medias colombianas, formándose en las universidades tradicionales de nuestro país para viajar luego a estudiar en universidades destacadas del mundo, en las que ha sido profesor. Su campaña actual se centra en temas de seguridad y orden, bajo la premisa de recuperar el rumbo del país frente al deterioro actual, con base en su experiencia y éxitos en la lucha contra las guerrillas durante su gestión como ministro de defensa.
Enrique Peñaloza Quintero
Enrique Peñaloza representa una propuesta de liderazgo visionario y persistencia asociado a la construcción de las regiones, que busca aplicar al conjunto del país. En los 90s diseñó y llevó a cabo el primer sistema de transporte masivo del país, el transmilenio, modelo que ha recorrido y ha sido implementado en varios países del mundo. Después de 20 años, en su segunda Alcaldía de Bogotá, logró retomar, diseñar y contratar el metro de Bogotá que hoy se encuentra en construcción.
Su visión particular representa la diversidad de nuestras élites políticas y económicas como fortaleza y a la vez desafío para avanzar en la consolidación de una nación desarrollada. Plantea una concepción social distinta, materializada en la visión de construir proyectos de escalas importantes para el acceso del público en general. Además del transmilenio, la construcción de infraestructura ha sido su énfasis, con el sistema de ciclorrutas en Bogotá y proyectos de renovación urbana como la recuperación de sectores abandonados de la ciudad y de parques, bibliotecas y megacolegios distritales y centros de apoyo en cada una de las localidades del distrito.
David Luna Sánchez
David Luna representa a las personas que desde muy jóvenes quieren participar en la política, desarrollando su experiencia como abogado inicialmente en el estado y cargos públicos desde una línea de seriedad. Ha representado a Bogotá como edil, concejal en dos períodos, representante a la cámara por Bogotá, candidato a la alcaldía. A nivel nacional se ha destacado por su énfasis en temas tecnológicos como Ministro de las TIC, y otros cargos como el viceministro de Relaciones Laborales, Alto Consejero Presidencial para las Regiones y senador en los últimos años. Su énfasis temáticos están relacionados con las Tecnologías de la información y los temas laborales.
Juan Daniel Oviedo
Juan Daniel Oviedo representa un estilo de liderazgo joven y alternativo más asociado a la búsqueda y representación de las tendencias de la modernidad, basada en una comunicación original que busca proyectar una imagen auténtica de si mismo.
Detrás de su estilo coloquial está una formación académica en el exterior de altos estándares como economista matemático y una trayectoria profesional con cargos en el mundo académico y el estado. En términos de liderazgo gerencial, se destaca su gestión de la pandemia desde la dirección en el DANE, desde la cual desde los lineamientos de la OCDE aplicó en un tiempo corto dos encuestas (Pulso económico y Pulso social) que permitían reflejar en tiempo real la situación y las dinámicas de las personas en un momento que era realmente incierto en todas las dinámicas sociales y económicas.
Paloma Valencia Laserna
Paloma Valencia, abogada y filósofa, congresista desde el año 2006, representa los desafíos de las mujeres en la política, con una familia donde los hombres tomaron el camino de la academia (su abuelo fue fundador de la Universidad de los Andes y su tío un economista destacado) mientras esta candidata se decantó por un perfil conservador derivado de la vocación política de su abuelo, el expresidente Guillermo León Valencia, con los desafíos respectivos.
El partido Centro Democrático, del cual es candidata presidencial, supo al inicio de este siglo capitalizar el hastío de la sociedad con las guerrillas, al materializar con resultados concretos la propuesta de fuerza estratégica promulgada desde el gobierno de Andrés Pastrana, que permitió, durante los dos períodos del presidente Alvaro Uribe debilitar a los grupos armados ilegales y sentarlos en la mesa a negociar el proceso de paz que se materializó en 2016 bajo la administración de Juan Manuel Santos, quien fue el ministro de defensa del presidente Uribe en su último período de gobierno y luego presidente del país pordos períodos consecutivos.
En la fuerza impetuosa de la guerra y su gestión, la firma del proceso de paz dividió a Colombia en dos vertientes, una a favor y otra en contra, debilitando este logro de 20 años y cinco gobiernos. Esta dinámica le pasó factura al propio partido que perdió la oportunidad de ser un partido de centro derecha más fuerte. Al elegir Colombia un gobierno de izquierda en 2022, quiso reflejar que el país si quería construir un rumbo diferente.
Pero la precaria gestión institucional de este gobierno y los pocos resultados de la paz total le plantea un nuevo desafío a este partido, que ha representado una fuerza democrática de gran importancia en los últimos años y ha ejercido una oposición tecnocrática y firme durante este gobierno.
La importancia emergente de las redes sociales y la formación desde estas de líderes aún más radicales y dispuestos a ignorar toda nuestra complejidad, plantea a esta candidata cuál es, al definirse como una opción de centro, la Colombia que queremos construir para no devolver el país a las dinámicas del pasado ni a las del presente.
Le pregunta cómo recuperar el rumbo en un mundo que busca recomponer cierto desorden generado desde la pandemia, las redes sociales y los cambios inexorables que las nuevas tecnologías están generando en la educación, las dinámicas económicas y la gestión de los recursos ambientales y energéticos.
Pero sobre todo, nos invita a preguntarnos por el papel de las mujeres utilizando nuestra experiencia profesional, humana y familiar para la construcción de la nueva historia de nuestras sociedades.
Mauricio Cárdenas Santamaría
El economista Mauricio Cárdenas se destaca por ser el candidato con mayor participación en la institucionalidad de distintos gobiernos, el sector académico y el diseño de las políticas del país desde los centros de pensamiento. Por su trayectoria en distintas épocas de la economía y la vida colombiana como ministro de hacienda, desarrollo, transporte, minas y director de Fedesarrollo ha desarrollado la capacidad de construir soluciones basadas en el conocimiento de las realidades nacionales y las posibilidades técnicas, económicas y nuestro papel en el contexto nacional y global. Representa la tradición cafetera en la formación técnica de altos estándares puesta al servicio del crecimiento económico.
Nuestro sector cafetero refleja la aplicación de la ciencia, el conocimiento, el estudio y el trabajo para la construcción de riqueza material para todos los ciudadanos. Como hijo de Jorge Cárdenas Gutiérrez, gerente de la Federación de Cafeteros de Colombia durante 19 años, representa la tradición técnica desde la construcción del ecosistema e institucionalidad del sector cafetero, cuyo valor agregado a la historia de nuestro país es lograr unificar de manera estructurada una producción basada en los cultivos de 500 mil familias cafeteras, para brindar el café de mayor calidad del mundo en parcelas menores de 5 hectáreas.
En la construcción centenaria de nuestra tradición cafetera, cada familia tuvo su papel y en la medida de sus posibilidades y capacidades se organizó para construir y mantener estándares de excelencia. La institucionalidad cafetera en sus inicios debió conocer las técnicas del cultivo de varios países, elegir la adecuada para nuestro clima y fundar desde 1938 Cenicafé, para investigar, desarrollar e innovar en tecnologías que mejoren la productividad, sostenibilidad y calidad del café colombiano, realizando investigación científica aplicada para administrar los ciclos y contingencias climáticas, diseñar nuevas variedades resistentes, generando conocimientos para el bienestar de las familias caficultoras, que los reciben por medio de la asistencia técnica en cada una de las fincas.
Estas estrategias implican construir instituciones complejas y ocupar miles de personas de todos los niveles de calificación para consolidar las escalas productivas y los estándares que hoy tenemos. También hubo que diseñar la infraestructura de comercialización con almacenamiento, vías y conocer las dinámicas del comercio global desde la primera mitad del siglo XX.
Al mostrar capacidad de materializar el conocimiento técnico en resultados y la acumulación de riqueza para la economía del país, el sector cafetero ha mantenido desde la segunda mitad del siglo XX una activa participación en la producción, la actividad gremial, el estado y los centros de pensamiento.
Los cafeteros colombianos, como muchas de nuestras empresas, han conocido épocas de bonanza y crisis. Gracias a las dinámicas globales y los precios internacionales, nuestro café hoy vive uno de los momentos más prósperos de su historia.
Pero las cifras nos muestran los resultados y también los desafíos. Las Lecturas de Economía Cafetera, nuestro libro universitario de 1987, registran que a fines de la década de los años setenta, la producción cafetera se “había incrementado notablemente” hasta alcanzar 13 millones de sacos, cifra muy similar a la que registramos en 2025, de 13,67 millones.
Esta cifra, que todos hemos celebrado, refleja que con todo nuestro acervo técnico, empresarial e institucional, nos falta ser mas audaces para materializar metas mas grandes perfectamente alcanzables para nuestro país. Los buenos resultados del presente reflejan que hoy mas que nunca nuestras instituciones cafeteras y todas las demás están a prueba para dar tracción a un sector que hoy mas que nunca representa el potencial de nuestra nación para competir y aportar a la seguridad alimentaria global.
El café es sólo uno de los ejemplos, en el cuál contamos con la agrotecnología de mayor sofisticación en el mundo para expandir el cultivo del café en las más diversas regiones de Colombia.
El concurso de todas las generaciones para construir la versión más audaz para nuestro futuro, es el mas espectacular desafío que todos podemos asumir.
Aníbal Gaviria Correa
Representa la tradición de los dirigentes regionales y la convergencia en muchos sentidos de todas las fuerzas de nuestra nación. Es uno de los ejemplos que muestra que el ejercicio del poder regional y en general de lo público representa desafíos importantes que implican costos familiares y políticos que marcan el estilo de liderazgo de frente a una nación.
Administrador de empresas, empresario y político ha sido gobernador de Antioquia en dos mandatos y alcalde de Medellín. Candidato presidencial en 2019 y 2025 por el movimiento La Fuerza de las Regiones, que reúne a 42 exalcaldes y exgobernadores colombianos.
En los años 90, fue accionista, editor general y director del periódico El Mundo, cargo que ejercía cuando aceptó recoger las banderas de su hermano Guillermo Gaviria Correa, gobernador asesinado por las Farc después de haber sufrido un secuestro cuando lideraba la Marcha de la Noviolencia.
Con un énfasis quizá mayor al que tienen todos los programas de desarrollo, las palabras claves en sus documentos de gobierno son vida, equidad, sosteniblidad, inclusión, legalidad, institucionalidad, sociedad participante, cultura ciudadana y vivienda, líneas de política que buscan la superación de las dinámicas de violencia desde el discurso y el desarrollo material de las comunidades.
La lectura de su trayectoria revela capacidad gerencial para materializar importantes proyectos en Antioquia en el marco del espíritu competitivo que caracteriza a la región, como es el caso de los proyectos de infraestructura, donde se destacan las rutas de vida, programa de conexiones viales entre corregimientos y cabeceras municipales con el concurso departamental, de los municipios y las comunidades del departamento y la construcción de espacios públicos para la cultura ciudadana.
Se destacaron también varios proyectos viales que permitieron conexiones entre regiones del departamento y de estas con el país: la Doble Calzada Bello-Hatillo, la conexión vial Guillermo Gaviria Correa; la troncal de la Paz y el Puente de la Libertad, para unir el Nordeste y el Bajo Cauca; la Doble Calzada Las Palmas, y la Transversal del Caribe, que unió a la región de Urabá con el departamento de Córdoba. Estaciones de transferencia para el metro de la ciudad, el tranvía de ayacucho y el Metrocable Oriente-La Sierra. El diseño del Cable aéreo El Picacho y los recursos para el diseño y estudios para una solución de transporte en la Avenida 80 actualmente en construcción.
Se construyeron siete cables aéreos, desarrollados por una alianza público-privada que se ejecutó en siete municipios de Antioquia. Con el aval de la Nación, se gestionó un crédito con el BID por USD602 millones, el mayor crédito externo en la historia de Antioquia, que permitió invertir USD180 millones en el Programa de Vías para la Integración y la Equidad.
Durante su administración EPM asumió la prestación del servicio de energía en Antioquia logrando mayor eficiencia, se construyeron y dotaron 47 acueductos municipales y la construcción y se mejoraron 110.000 viviendas.
Desde la perspectiva regional, uno de los principales avances de nuestra nación desde finales del siglo pasado hasta el inicio de este gobierno fue la interacción entre los gobiernos nacionales y regionales para diseñar, concretar y materializar grandes proyectos de desarrollo, con su principal ejemplo en los sistemas de trasporte masivo y los proyectos de infraestructura.
Pero en los últimos años se registra un estancamiento en este campo, que hace que los mandatarios desgasten tiempo y energía en consolidar lo que ya debería estar marchando con una dinámica propia. Como ejemplo, las áreas metropolitanas de las ciudades están creciendo aceleradamente, y la demanda por servicios públicos e infraestructura está sobrepasando las capacidades existentes. Por estar en estas discusiones bizantinas, estas acciones estratégicas han tenido menos atención ralentizando el desarrollo de capacidades y dinámica de los municipios anexos nuestras ciudades principales.
Otro ejemplo es la moderada convergencia entre los planes de desarrollo territoriales y nacionales para concretar iniciativas de gran alcance acordes con el crecimiento poblacional y sus necesidades. Como ejemplo, el último plan de desarrollo propuso una estrategia avanzada en materia territorial, que fue abandonada por el propio gobierno central.
En este plan se proponía la unión de regiones para llevar cabo grandes proyectos supradepartamentales de desarrollo, lo cual ya es un artículo de la ley del plan de desarrollo actual que puede retomarse. En este artículo departamentos y municipios y la Nación podrán suscribir Pactos Territoriales, definidos como un instrumento de articulación para la concertación de inversiones estratégicas de alto impacto promoviendo para ello, la concurrencia de recursos.
El algunos aspectos, pareciera que las regiones nos pensamos de manera mas audaz que en conjunto de nación. Pero no es así, sólo falta fusionar las visiones de las regiones para que sean insumo indispensable de la construcción de una institucionalidad nacional fluida y del futuro que refleje una visión compartida y medible en resultados para Colombia.
Vicky Dávila
Vicky Dávila representa el desafío del carácter fuerte, del periodismo y de la política para las mujeres de las últimas dos generaciones. El ascenso de la clase media femenina en su desafío de avanzar y trascender desde el poder del mérito y el trabajo duro hacia los desafíos más complejos de una nación, asociados al cambio de la humanidad, la construcción de una nación en convivencia y el entendimiento y selección de las ideas y las formas que representen la fuerza de las mujeres en nuestra compleja Colombia.
Con la masificación de los teléfonos inteligentes, desde el inicio de la década pasada, los medios de comunicación enfrentaron su principal desafío y los políticos su principal oportunidad.
Al perder el monopolio de las líneas estructurales y comportamentales de la sociedad desde los tres canales y las 8 emisoras, todos podían tener su propio medio de comunicación, generando las mas distintas formas, temáticas y dinámicas de expresión sobre todos los temas y una competencia para políticos y periodistas que se vieron abocados a tratar de comprender las cosas como son frente al deber ser de las sociedades.
De alguna manera, las generaciones anteriores fuimos formadas bajo un esquema que representaba unas líneas generales de construcción humana, registrando las cosas como son pero bajo unas premisas establecidas claras del deber ser, lo cual se reflejó de manera particular en el periodismo como anteriormente era concebido.
Pero en el ejercicio del poder sobrenatural del algoritmo, que determinó las más fuertes dinámicas comerciales, empresariales y políticas en la última década, las sociedades han navegado en distintas direcciones sin saber lo que la tecnología estaba transformando en cada persona, sin el debido cuidado del deber ser, un aspecto dejado al dejar pasar.
Y los algoritmos lo simplificaron todo, eligiendo en todo el mundo líderes nuevos de la comunicación, tendencias sociales, políticas y gobernantes, sin entender del todo por que las distintas generaciones piensan como piensan, si estaban conservando y cuidando la fortaleza de sus espíritus y cómo funcionan los algoritmos de la comunicación en estos procesos.
Como si no faltara complejidad que conocer o liderazgos que deconstruir, llegó la pandemia, con sus inmensos desafíos. El internet fue el alivio y también el desafío de estos tiempos recientes, consolidando las tendencias en todas las direcciones.
Las redes sociales hacían lo suyo generando cambios en las formas de pensar y aprender de las personas, más enfocadas en la promoción de líderes que cambiaron la forma de comunicarse con la gente, su prescencia y actitud, olvidando todo lo que nos hace fluir de manera mas serena por este mundo, lo que queremos admirar, para buscar y no encontrar las cosas más simples asociadas a nuestra existencia serena como naciones y personas.
Y si empresarios, periodistas y políticos de los mas altos niveles asumían el desafío por que si, las mujeres de todos los lugares y clases sociales teníamos hijos que educar, familias que administrar, comunidades que entender, políticos por los cuales votar. Y no comprendíamos por que, a la hora de votar, educar, ver televisión, conversar en los hogares teníamos que elegir temas, palabras e ideas que no nos representan en absoluto y que sí podíamos elegir, pero mejor dejar así y tratar de adaptarnos al ser sin deber ser.
Y quizá en los tiempos más recientes, meses quizá, los medios de comunicación y de alguna manera los políticos han comenzado a reflejar que para que no lleguen líderes más radicales que los más radicales, debemos volver al deber ser, a todo lo que nos ha hecho como familias y como nación.
De alguna manera, este camino es el que ha recorrido Vicky Dávila, que hace parte hoy de la consulta del centro político de Colombia después de apostar a las más radicales formas de la dura modernidad que nos está tocando vivir a todas las generaciones.
Roy Barreras Montealegre
Roy Barreras representa todos los matices de la política colombiana, con cierto carácter conciliador y estratégico en lo político. Al día de hoy puede presentar como su principal resultado ser el principal negociador del proceso de paz firmado en 2016, pero ha recorrido diversos caminos asociados a la construcción de fortaleza política desde las prácticas tradicionales. Ha sido parte de diversos partidos asociados al liberalismo desde la centro derecha, el centro y más recientemente, la izquierda. Durante las últimas elecciones tuvo un papel destacado como principal asesor del presidente actual de la izquierda durante su campaña, aunque se hizo elegir por su propio partido, llamado la fuerza de la paz y ser presidente del senado.
Claudia López Hernández
Representa el ascenso de las clases populares desde el activismo, pero con una formación constante en el ámbito académico. Ha buscado interpretar y explicar las dinámicas de violencia política en nuestro país y en su gestión como alcaldesa representó la construcción de un liderazgo más moderado del que plantean sus discursos pero con buenos resultados basados en la eficiencia institucional, teniendo en cuenta lo construido, los aportes de sus contradictores e incorporando también una visión asociada a brindar una mejor calidad de vida a las mujeres para que puedan ocuparse de sí mismas.
Propuso un nuevo contrato social y ambiental, marcado por la atención a la pandemia de COVID-19 y la creación de programas de inclusión social. Su proyecto bandera fue el Sistema Distrital de Cuidado, con la entrega de 21 "Manzanas del Cuidado" operativas (y 4 más en proceso al cierre de su gestión). Este programa ofrece servicios de salud, educación y descanso para mujeres cuidadoras.
Dejó contratadas y en ejecución las dos líneas del Metro de Bogotá. Además, construyó 231 km adicionales de ciclorrutas y avanzó en proyectos de transporte público como los cables aéreos. Creó más de 70,000 cupos para educación superior a través de programas como "Jóvenes a la E" y "Todos a la U". En salud, entregó 20 centros de salud y 8 hospitales nuevos.
Implementó el Ingreso Mínimo Garantizado, que benefició a cerca de 800,000 familias vulnerables. Al finalizar su mandato, la ciudad registró una de las tasas de desempleo más bajas de los últimos años (8.7%). Aprobó el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) "Bogotá Reverdece 2022-2035" y sembró aproximadamente 670,000 árboles, ampliando la estructura ecológica principal.
El desafío de futuro
Enfrentamos como ciudadanos, el desafío de exigir a nuestros gobernantes la reconstrucción de las bases que nos permitan avanzar de manera civilizada como ciudadanos desde nuestro lenguaje y cotidianidad serena sin olvidar la gestión inteligente y estratégica, audaz y propositiva que nuestros hogares, nuestras empresas, nuestras instituciones y nuestra nación requiere.
Una mirada ciudadana del perfil de los candidatos actuales, nos muestra que las dinámicas tecnológicas, que hoy consumen una parte importante de nuestro tiempo existencial, plantean esquemas de pensamiento distintos a los del pasado. Hablan mucho del pensamiento crítico pero en la optimización de los algoritmos han simplificado realidades, políticas, esencia, logros y humanismo de las sociedades. Y esto se refleja en el debate político de las personas del común, mas expectantes que nunca sobre el rumbo de nuestra nación en el futuro.
Si continuamos en esta dinámica, podemos ser seres con todas las posibilidades tecnológicas pero vacíos de contenido existencial. Esta realidad nos invita a recuperar lo que las generaciones de cada casa han construido, reconocernos como familias hechas a base de esfuerzo, estudio o empirismo juicioso, estrategia, cuidado mutuo y solidaridad, donde cada uno tiene una complementariedad que ofrecer para optimizar nuestros destinos.
La aplicación acelerada aunque reciente de la Inteligencia Artificial pareciera dar esperanzas de un cambio en este sentido. Al tener la capacidad de procesar millones de datos como nunca antes, logra una complejidad cada vez mayor en el entendimiento de las sociedades y las respuestas a las preguntas que cada uno de nosotros hace.
Que cada uno tenga, hoy y por siempre, un buen discurso sobre sí mismo, su hogar, sus entornos y sus países para reflejar en nuestro voto el mejor candidato y educar de la mejor manera posible a la IA con la complejidad y facetas de nuestros países.


